Hasta el año 1936, en los Carnavales de Lazkao la corporación municipal asistía a misa el martes y durante el recorrido les precedía una comparsa de dantzaris vestidos de blanco que portaban sendas escobas, con ellas iban simulando barrer el recorrido y al llegar a la casa consistorial formaban el clásico puente de autoridades con sus singulares herramientas. El mismo hecho de limpieza del itinerario se puede observar en la acción del Txerrero (cuidador de cerdos) al frente del grupo de aitzindariak en las Mascaradas de Zuberoa que va abriendo el cortejo con sus idas y venidas, a la vez, agita por el suelo su peculiar escoba de crines de caballo. Pero también aparece la figura de un mozorro barredor en la cuestación o puska biltzea de los txantxoak de Abaltzisketa; este personaje antecede al grupo y barre el espacio donde se bailará la makil dantza.
El año finaliza como comenzó: entre dulces y alcohol; entre trajes de gala y de etiqueta; entre confeti y serpentinas… y, si es posible, con ropa interior de color rojo. Eso sí, tampoco falta el disfraz y la máscara que buscan su repetición en Carnavales, por San Juan, en fiestas patronales, en Halloween, en el Solsticio de Invierno o en fiestas privadas de todo tipo (cuadrillas, despedidas, colegios, etc.).