Apuntes de etnografía

0

Mercado de la Ribera. Autor: Gabo Punzo. Fuente: Archivo Fotográfico de Labayru Fundazioa.

Los romanos llamaban al comercio mercatus, vocablo derivado del verbo mercari (comprar). El origen más remoto que se ha podido rastrear de este término latino se encuentra en la raíz merk-, empleada por los etruscos para formar palabras relacionadas con el comercio. Esta raíz se vincula, a su vez, con Mercurio, dios del comercio.

El Mercado de la Ribera se emplaza en el mismo lugar —la Plaza Vieja— en el que se ubicó históricamente el mercado tradicional de Bilbao. Desde aquella plaza inicial, amplia y descubierta, se pasó progresivamente a una mejora del espacio, hasta culminar en el edificio actual, que aún conserva las esencias y particularidades de la compra cotidiana de productos frescos de alimentación.

La evolución sociológica y económica de la sociedad bizkaina, y de la bilbaina en particular, desde la fundación de la Villa en el año 1300 hasta nuestros días, ha tenido un reflejo directo en el devenir del Mercado de la Ribera. No obstante, nos centraremos en los elementos transformadores más significativos de las últimas décadas.

En primer lugar, cabe destacar la puesta en marcha, en 1971, de los Mercados Centrales de Pescados y de Frutas y Hortalizas en la Unidad Alimentaria de Bilbao (Mercabilbao). A partir de ese momento, el Mercado de la Ribera dejó de ser el principal centro de abastecimiento mayorista de la zona para convertirse en un mercado de abastos de carácter ciudadano.

Por otro lado, se produjo la desaparición paulatina de la venta directa por parte de los productores familiares del campo, acompañada de una disminución de la presencia de las vendejeras en el mercado, tanto por su avanzada edad como por la falta de relevo generacional. Este proceso dio lugar a la sustitución de los puestos tradicionalmente regentados por familias de caseríos por otros gestionados por trabajadores autónomos que adquieren los productos a través de mercados mayoristas o proveedores

Área de hostelería del mercado. Fuente: Zuriñe Goitia.

Asimismo, resulta relevante la entrada en funcionamiento, en 2011, de la entidad pública municipal Bilbao Zerbitzuak, que asumió la gestión directa del Mercado de la Ribera, reforzando y agilizando la intervención del Ayuntamiento de Bilbao dentro del ámbito de sus competencias.

A ello se suma la progresiva incorporación de actividades complementarias a las estrictamente comerciales, como la apertura de un jazz-bar en 2014, diversos gastrobares a partir de 2015 o una Escuela de Cocina en 2019, ampliando así los usos del edificio.

Otro hito fundamental fue la pandemia de la COVID-19, que obligó a los comerciantes a implantar el servicio a domicilio. De esta experiencia surgió la venta online, que continúa operativa en la actualidad.

Por último, la transformación de Bilbao en destino turístico ha convertido al Mercado de la Ribera en uno de sus principales focos de atracción. Los denominados “turistas de última o tercera generación” no buscan únicamente experiencias, sino que desean integrarse en la vida cotidiana del lugar, aproximándose a sus costumbres y cultura a través del contacto con la población local.

Como consecuencia de todo lo anterior, el Mercado de la Ribera se presenta hoy como un espacio con clara vocación de permanencia, en constante proceso de regeneración. Ha pasado de ser un mercado dedicado exclusivamente a la compraventa de productos alimenticios perecederos a convertirse en un equipamiento que integra ocio, hostelería, restauración y enseñanza; consolidándose como un centro no solo mercantil, sino también sociocultural en el que el intercambio económico y el humano continúan siendo, como en su origen, los ejes fundamentales de su existencia.

 

Zuriñe Goitia — Antropóloga

Comentarios ( 0 )

    Deja un comentario

    Your email address will not be published. Required fields are marked *

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

    ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~