Apuntes de etnografía

11.Olentzero Lesakan

Olentzero. Lesaka (Navarra), 2013.

Uno de los personajes de Navidad en el País Vasco peninsular es Olentzero. Hoy en día se celebra un Olentzero que con harapos o indumentaria de aldeano o carbonero reparte regalos a los niños la noche de Navidad. La tradición de Olentzero, que hoy día se ha extendido prácticamente a toda la geografía vasca, incluso a zonas no vascófonas, es relativamente moderna. La verdadera tradición empieza en Gipuzkoa, en torno a la localidad de Zarautz, y se extiende a la montaña navarra. En la zona de Lesaka, con una tradición muy arraigada desde tiempos inmemoriales, se ha celebrado la bajada de Olentzero desde los montes donde fabricaba carbón.

Pío Baroja en sus Memorias nos habla de un Olentzero (él utiliza el término Onentzaro) nada amable, sino más bien de un ser que amedrentaba a los niños, una suerte de Coco u Hombre del saco. He aquí las palabras de Baroja:

La criada de casa nos decía también que a los chicos sucios que no se lavaban ni se peinaban y llegaban a tener piojos, los llevaban a la playa de Zurriola, les hacían una cuerda con el pelo, y Onentzaro los arratraba por la arena al interior del mar.

Para Pío Baroja, Olentzero tenía los ojos encarnados, tal como aparece en muchas variantes de la canción popular: Onentzaro, begi gorri, non arrapatu dek arrai ori… (literalmente: «Onentzaro, ojo rojo, dónde pescaste ese pez…». Pero en euskera puede tener una segunda interpretación: «Onentzaro, ojo rojo, dónde pillaste esa borrachera…», razón por la que tiene los ojos rojos).

Uno de los rasgos de Olentzero es que tenga los ojos rojos, encarnados. Otro, quizá más singular, es que tenga tantos ojos como días tiene el año. Nikolas Ormaetxea Orixe en su poema Euskaldunak hace una descripción de nuestro personaje:

Begi-gorri dator Aiton Olentzaro,
urteak egun ainbat begi ta bat geigo;
gurdia aiñeko sabel, aurpegi dana ago…
Nondik nora sortu zan jakin bage nago.

(Con los ojos rojos viene Aiton Olentzaro,
con tantos ojos como días tiene el año más uno;
con una tripa como un carro, la cara toda boca…
Sigo sin saber de dónde ha salido.)

11.Pag.171-Olentzaro

Ilustración de Santos Etxeberria, tomada de la obra Euskaldunak de Orixe.

En la descripción de Orixe, Olentzero aparece con ojos encarnados, como la pinta Baroja, pero con una nueva característica interesante: cuenta con tantos ojos como días tiene el año y uno más. El hecho de que un personaje fabuloso aparezca el último día del año, festividad de san Silvestre, con tantos ojos como días tiene el año es un hecho singular que aparece en nuestro marco geográfico y fuera de él. Las referencias que hemos encontrado en nuestro ámbito no son muchas. Una de las más interesantes la aporta Gerardo López de Guereñu en su obra Calendario alavés. Casi al finalizar el libro describe una costumbre de Álava del día 31 de diciembre: «En estas fechas suele embromarse a mocetes, diciéndoles que anda por las calles un hombre con más ojos que días tiene el año».

Jabier Kalzakorta – Académico de número de la Academia de la Lengua Vasca – Profesor de la Universidad de Deusto


Comentarios ( 0 )

  • María Amor Beguiristáin Gurpide dice:

    En Obanos, también el 31 de diciembre, nos decían que «hoy viene en él (el autobús de línea) un hombre con tantas narices tiene el año», y el día 30 era «un hombre con tantos ojos como días tiene el año», lo que hacía volar nuestra imaginación hacia seres monstruosos llenos de ojos, o de narices…

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