El topónimo Pagasarri tiene sus raíces en “pago” y “sarri” que significa “lugar de muchas hayas”. Es un topónimo antiguo, pues ya aparece escrito, con el término Fagasarri en la Carta Puebla de fundación de Bilbao otorgada en 1300 por Don Diego López de Haro.
El monte Pagasarri, de 673 m de altitud, pertenece al macizo Pagasarri-Ganekogorta y está considerado como uno de los pulmones de Bilbao y su monte más emblemático. Este monte está estrechamente ligado a la historia económica y social de la Villa y, a pesar de haber soportado una gran explotación de sus recursos naturales, de haber sido escenario bélico y de localizarse en una comarca fuertemente industrializada y urbanizada, es el espacio periurbano de mayor valor natural del municipio.
Más que en los días laborables, es durante los fines de semana cuando los y las montañeras se animan, en mayor número, a pasear por sus senderos, caminar entre los campos y bosques, y disfrutar de su naturaleza y las vistas inigualables. Aun así, hay algunas fechas concretas en las que la subida tiene una gran afluencia de personas. La ya desaparecida Martxa al Pagasarri organizada cada diciembre entre 1991 y 2021 por la Fundación BBK ha sido el acontecimiento más multitudinario en este sentido. Actualmente, las fechas más concurridas son el 31 de diciembre y 1 de enero, por la tradición que va aumentando de despedir o empezar el año desde la cima de un monte.
Como toda montaña, el acceso a la cumbre se puede efectuar a través de diferentes rutas; pero de entre todas ellas sobresale la que discurre por el denominado oficialmente en el callejero bilbaíno “Camino al Pagasarri”. Este itinerario transcurre por la ladera norte de la montaña y cuenta con tres elementos de especial valor etnográfico y cultural.
• La ERMITA DE SAN ROQUE se edificó por orden del Gobierno Municipal de Abando en 1575. Azotaba por entonces a Bizkaia una grave epidemia de cólera. El Ayuntamiento de Abando, alarmado, hizo voto solemne de erigir una ermita en el Pagasarri bajo la advocación de San Roque, patrono de los enfermos, de los perros y de los peregrinos, y de trasladarse en procesión todos los años a dicho lugar si la epidemia cesaba. Cuentan las crónicas que el santo estuvo diligente y que el mal se redujo rápidamente hasta desaparecer. Desde entonces todos los 16 de agosto, festividad de San Roque, se celebra una tradicional romería, con el eje central de una misa, en este lugar.
• Las NEVERAS del Pagasarri. La nevera es una edificación resistente destinada a transformar la nieve en hielo y conservarlo. Respecto del Pagasarri, está documentada la existencia de una nevera al servicio de Bilbao en el paraje de Igartu, cerca de la ermita de San Roque, que ya funcionaba en 1618 y a la que se iba dotando de edificaciones auxiliares. Desaparecida esta (aunque quedan todavía algunos restos), permanecen aún hoy en día otras dos. La nevera “Pagasarri I” es la más antigua, fue construida en 1648 “para atender al crecimiento del consumo de nieve en la Villa», según cuenta Teófilo Guiard.
• La FUENTE DEL TARÍN. El 28 de octubre de 1913, en el diario Euzkadi se publicaba la siguiente crónica: “El pasado domingo, sin previo aviso e ignorando todos los excursionistas que dirigieron sus pasos a la cumbre del Pagasarri, se fueron congregando junto al rico manantial numerosos grupos de amigos de la montaña. Espontáneamente salió una voz y dijo “Propongo que entre los que aplacamos nuestra sed en este manantial, sufraguemos los gastos de construcción de una fuente y abramos para ello una suscripción en la que cada uno contribuya en la cantidad de un real”. Se propuso bautizar a la futura fuente con el nombre de la del “Tarín”, en alusión al nombre popular con el que se conocía el real (25 céntimos de peseta), con que se decidió que contribuyese a su construcción cada uno de los accionistas. La campaña tuvo una acogida favorable y los mil títulos de “tarineros” fueron suscritos con rapidez, bajo el incentivo del sorteo de un auténtico tarín, engarzado en un aro de plata y de una máquina de fotografía cedida por la casa Lux.
Zuriñe Goitia — Antropóloga